¿Y si la ansiedad no es tu enemiga? Cómo entenderla y qué hacer con ella
- Equipo de Pienso Positivamente
- 4 ene
- 2 Min. de lectura
La ansiedad no es un capricho de tu mente, ni falta de fuerza de voluntad: es una respuesta del sistema nervioso ante una amenaza (real o percibida), y en muchos casos se activa más de lo que “debería”. Pero no está ahí para fastidiarte: está ahí para protegerte.
¿Qué es ansiedad?
La ansiedad es un conjunto de reacciones —cognitivas, emocionales y corporales— que nos prepara para enfrentar un peligro. Cuando funciona bien, nos ayuda a estar alerta ante exámenes, entrevistas o cambios importantes. Pero cuando se vuelve frecuente y desproporcionada, se convierte en malestar: preocupaciones que no se apagan, tensión que no baja y pensamientos que no paran.
¿Qué pasa realmente en tu mente?
Cuando estás ansioso, tu cerebro se anticipa a lo que puede pasar: evalúa riesgos, genera posibles escenarios y activa el cuerpo para “estar listo”. El problema es que este sistema se queda encendido aunque el peligro no esté presente en ese momento.
Ese estado de alerta constante puede provocar:
rumiar pensamientos o “¿y si…?”
tensión muscular
dificultad para relajarte
sensación de que no podés apagar la mente
¿Se puede trabajar?
Sí. La ansiedad no necesita “eliminarse” como una falla, sino regularse. En psicoterapia cognitivo-conductual (TCC) aprendemos a:
🟢 Identificar pensamientos que alimentan la ansiedad
🟢 Cuestionar su validez
🟢 Desactivar patrones rígidos de anticipación
🟢 Cambiar conductas que mantienen el malestar.
Estrategias concretas para el día a día
✨ Observe sin juicios: reconocer los pensamientos ansiosos sin decirte “esto es malo”.
✨ Respiración y pausa: respirar largo y lento baja la activación corporal.
✨ Rutinizar cuidado personal: sueño, tiempo libre, movimiento y contacto social.
✨ Aclara objetivos pequeños y realistas: avanzar paso a paso da sensación de control.
Recordá: no se trata de evitar sentir ansiedad, sino de aprender a lidiar con ella sin que te controle.

